Mi alma esta en libertad y es indomable..

Una mujer con aspiración, metas y muchas victorias en mente,
Una mujer que no se esta con rodeos, una mujer liberada y relajada,
Una mujer con un alma, un alma indomable.

Esta soy yo, podrás verme caer pero me levantare,
Te podré llorar pero luego me reiré, en tu cara, de ti.
Y aunque no lo creas, seré importante para ti
Incluso después de pisotearte. Yo seré la que gana,
Tú el pobre que pierde mientras me miras adorable,
Tú serás un miserable.

Al final demostraras mi teoría de que esta chica
Desprevenida, tiene un alma indomable.

RmQ*

jueves, 24 de noviembre de 2011

Oh Yeah

Una noche... Cumpleaños FELIZ.


Llegó el día de mi cumpleaños, todo estaba perfecto, un día de gastos en la ropa, peluquería...

Llegamos a la discoteca activas, eramos tres mujeres, todas hermosas y para diferentes gustos; pasamos la noche bebiendo vodka, strippers, mucha pachanga...

Luego, cuando el alcohol empezaba a golpear, apareció él, con una linda sonrisa y una mirada sexy, me invita a bailar (se escuchaba reggaeton), empezo a pegarse, a seducirme... Yo por mi cuenta, iba mirandolo y provocandolo, una sutil mordedura de labios era suficiente para que se

volviera loco por besarlos; cuando estabamos inquietos, comenzamos a besarnos, una y otra vez sin detenernos. Me invita a su casa, negué las primeras proposiciones, luego ni yo aguantaba las ganas de comermelo y nos fuimos de ese lugar...

Llegamos, un pent house con aire central y una suave 'king size' para estos dos cuerpos que empezaban a desnudarse, me sujetaba con fuerza mientras me besaba todo el cuerpo, el alcohol empezaba a subirme a la cabeza y queria mucho más; lo agarre de la cadera y logre ponerme encima de el, fui lamiendo cada centimetro d su piel y mis manos iban acariciando sus muslos, hasta que llegué a su pene, para mi sorpresa estaba bien dotado y con la boca echa agua

, comenzé a comerme ese paquete. Él estaba muy excitado y no paraba de gemir, me pedía mas y mas.

Yo queria satisfacerme tambien asi que tomé la posición del 69; su lengua era éxtasis para mi, sus manos masajeaban mis glúteos con fuerza, su lengua lamía con mucho frenesí, no aguantaba mas, me sujetó y pidió penetrarme, yo estaba loca porque lo hiciera así que comenzamos la faena; sentía sus penetraciones cada vez mas profundas, dolorosas y exquisitas. Fuimos cambiando de posiciones una y otra vez, misionero, de ladito, de pie, sentados... Saciamos nuestros cuerpo hasta no poder mas y juntos alcanzamos el orgasmo, de manera descomunal y suave a la vez.. Me besó sutilmente y nos fuimos a tomar un baño, al acabar nos acostamos en la cama; ese día recordé que para pasar los mejores ratos, no hay que gastar dinero en la peluquería ni en ropa cara, pues el sexo está lleno de sudor y el deseo al desnudo...

RmQ*